Los estudios coinciden en algo incómodo: la mayoría de los fracasos no son técnicos. Son de planificación, de falta de alguien a cargo del lado de la empresa y de haber elegido el sistema antes de entender los procesos. Solo el 30% de los proyectos termina en tiempo y presupuesto.
Nadie debería elegir un sistema el primer día. Relevamos cómo trabaja la empresa hoy, qué duele y qué no se puede cambiar. Con eso sobre la mesa aparece solo cuál de los dos caminos conviene.
Cómo se compra, se vende, se factura y se controla hoy. Sin eso, cualquier sistema es una apuesta.
Si un sistema del mercado cubre lo tuyo, lo implementamos. Si te obliga a deformar tu operación, lo desarrollamos.
Clientes, artículos, saldos e historial. Que arrancar con el sistema nuevo no signifique empezar de cero.
Capacitación por área y presencia en los primeros cierres, que es cuando aparecen los problemas reales.
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Relevamos cómo trabajan hoy y te decimos si conviene un producto del mercado o desarrollo a medida.
Cada plan incluye todo lo del anterior. A medida que subís de plan, respondemos más rápido y estamos más presentes.
Respuesta: 6 h hábiles · Visitas: a pedido
Respuesta: 1 h hábil · Visitas: 2 por mes
Respuesta: 30 minutos · Visitas: 1 por semana
¿No sabés qué plan necesita tu empresa? Contanos cuántos equipos tenés y te enviamos los precios de cada plan con el alcance detallado. El relevamiento no tiene costo.
No vendemos licencias de ningún fabricante, y eso es deliberado: nos deja recomendar con libertad. Si el que mejor se adapta a tu empresa es un producto del mercado, lo implementamos; si ninguno encaja sin deformar tu operación, lo desarrollamos nosotros.
Sale del relevamiento. Si tus procesos son parecidos a los de tu industria, un producto del mercado sale más barato y se implementa más rápido. Si tu manera de trabajar es tu diferencial, adaptarla a un sistema rígido suele costar más que desarrollar.
Un sistema acotado, entre dos y tres meses. Uno que cubre compras, ventas, stock y producción, entre seis y doce. Desconfiá de quien te prometa semanas: la mayoría de los proyectos que fracasan arrancaron con un plazo irreal.
Tiempo de las personas que conocen los procesos, unas pocas horas por semana, y alguien con autoridad para decidir. Es el factor que más se subestima y el que más veces explica un proyecto que no llega.
En general sí: clientes, proveedores, artículos, saldos e historial de movimientos. La migración se verifica contra los saldos del sistema anterior antes de dar por buena la puesta en marcha.
Acompañamos los primeros cierres de mes, que es cuando aparecen los problemas que no se ven en las pruebas. Después podés seguir con soporte dentro de tu plan mensual o por horas.
Contanos cómo trabajan hoy y qué querés resolver. Relevamos los procesos y te decimos si conviene un producto del mercado o desarrollo a medida. Sin cargo.